La Asociación de Comunidades de Regantes de Huelva, Huelva Riega, reclama al Gobierno de España que deje de acumular retrasos en torno al segundo protocolo de revisión del Convenio de Albufeira y acelere tanto su entrada en vigor como la ejecución de Bocachanza II, infraestructura necesaria para que Huelva pueda aprovechar realmente las posibilidades que abre el nuevo acuerdo con Portugal.
La asociación considera que la comparación de los plazos resulta especialmente significativa. El segundo protocolo fue firmado por España y Portugal el 24 de febrero de 2026. Portugal aprobó parlamentariamente el acuerdo el 17 de julio, su presidente lo ratificó el 11 de septiembre y el 22 de septiembre ya estaba publicado oficialmente. “En apenas dos meses, en Portugal ya lo tenían resuelto y aquí seguimos esperando”.
En España, siete meses después de la firma, el procedimiento todavía no ha terminado. El Gobierno remitió el protocolo a las Cortes, el Congreso no concedió su autorización hasta el 10 de septiembre y, a 1 de octubre de 2026, la tramitación continúa pendiente de culminarse en el Senado.
“Los plazos hablan por sí solos. Portugal ha tratado este acuerdo como una cuestión estratégica y ha avanzado con rapidez. En España seguimos pasando trámites siete meses después de la firma. Huelva no puede permitirse que cada decisión relacionada con el agua necesite meses o años para convertirse en realidad”, señala Huelva Riega.
60 hm³ que hay que ser capaces de aprovechar
El nuevo acuerdo de Albufeira establece un nuevo régimen para las captaciones en el Guadiana y contempla para Bocachanza un volumen máximo de hasta 60 hm³ anuales, concentrándose con carácter general las captaciones entre los meses de octubre y abril.
Para Huelva Riega, se trata de una oportunidad muy importante para la provincia, pero también de un aviso claro: tener reconocido el recurso no significa tener capacidad material para aprovecharlo.
La infraestructura actual de Bocachanza I tiene una capacidad de bombeo limitada para las necesidades que plantea el nuevo escenario y el sistema necesita, además, mayor capacidad de regulación y almacenamiento. El agua del Guadiana no puede captarse simplemente cuando Huelva quiera. Hay que aprovechar aquellos periodos en los que concurran las condiciones establecidas y exista disponibilidad suficiente.
Por eso es determinante disponer de capacidad para bombear más agua en menos tiempo y almacenarla para utilizarla posteriormente.
Esta situación resulta especialmente grave en una provincia cuya agricultura intensiva ha hecho un enorme esfuerzo por mejorar la calidad de sus productos, incrementar su valor, procurar el bienestar de sus trabajadores y respetar su entorno. Todo ello, además, con dotaciones de agua inferiores en un 20 % y con la incertidumbre permanente de no saber si volverá a afrontar restricciones por un sistema manifiestamente deficitario.
Para Huelva Riega, esa incertidumbre no responde a la falta de compromiso del sector, sino a “la inacción del Gobierno de España, que sigue retrasando las infraestructuras necesarias para garantizar agua efectiva a la provincia”.
Sin Bocachanza II podemos tener 60 hm³ sobre el papel y no poder aprovecharlos
Huelva Riega considera que Bocachanza II debe ejecutarse de forma paralela a la culminación del nuevo acuerdo de Albufeira. La nueva infraestructura permitiría incrementar sustancialmente la capacidad de bombeo, aprovechar mejor las ventanas favorables del Guadiana y, acompañada de la necesaria capacidad de regulación, almacenar los recursos para atender posteriormente las demandas del sistema.
No se trata de superar los volúmenes establecidos en Albufeira. Se trata precisamente de tener capacidad suficiente para aprovechar los volúmenes que el propio acuerdo permite captar.
“Podemos encontrarnos ante una situación difícil de explicar: después de años negociando con Portugal para disponer de hasta 60 hm³, conseguir finalmente el acuerdo y descubrir que no tenemos preparada la infraestructura necesaria para aprovecharlo”, advierte la asociación.
Para Huelva Riega, España no puede cometer ahora un doble retraso: llegar tarde a la ratificación del acuerdo y llegar todavía más tarde a las infraestructuras necesarias para hacerlo efectivo.
El reloj sigue corriendo para Huelva
La asociación recuerda que el acuerdo político comenzó a fraguarse en 2024, el nuevo protocolo se firmó en febrero de 2026 y, siete meses después, España todavía está culminando su tramitación interna.
Mientras tanto, Bocachanza II continúa pendiente. “Cada mes que pasa cuenta. No queremos celebrar que Huelva dispone de hasta 60 hm³ sobre un documento mientras seguimos esperando las obras que permitan captarlos. El objetivo no puede ser únicamente aprobar Albufeira; el objetivo tiene que ser que el agua llegue a Huelva”, subraya Huelva Riega.
La asociación reclama por ello una hoja de ruta inmediata y coordinada: culminación de la tramitación española del segundo protocolo, entrada en vigor efectiva del nuevo régimen y ejecución de Bocachanza II junto con la capacidad de regulación necesaria.
“Portugal ya ha avanzado en su parte. España no puede seguir llegando tarde. Albufeira reconoce la oportunidad; Bocachanza II permite aprovecharla. Una sin la otra deja a Huelva con agua sobre el papel, pero sin garantías de poder disponer de ella cuando realmente esté disponible”, concluye Huelva Riega.